¿Quién dijo que la ciencia era aburrida?

Hemos oído muchas veces que la ciencia es aburrida, bueno pues hoy os traigo dos ejemplos de que los científicos son más que capaces de echarse unas risas incluso investigando.

  1. La Pikachurina:

Aunque parezca mentira es el nombre de una proteína real que se encuentra en la matriz extracelular tanto de humanos como de ratones.

Fue descubierta en 2008 en la Universidad de Osaka y la nombraron pikachurina en honor al personaje Pikachu de Pokemon, debido a los ágiles y rápidos movimientos de este personaje.

Está involucrada en la sinapsis en cinta del fotorreceptor retinal (ya que es necesaria para la aposición de las células dendríticas bipolares) y en funciones fisiológicas como percepción visual. Además promueve el ensamblaje de la matriz y la adhesividad de las células.

Se espera que el descubrimiento de esta proteína ayude en las investigaciones sobre la retinosis pigmentaria (enfermedad hereditaria que produce ceguera).

Estoy segura de que no sabíais que una de las razones por las que podíais ver es esta proteína de nombre tan gracioso (dado por unos científicos con mucho humor)

  1. Los nanoputienses:

Los nanoputienses son unas moléculas químicas muy originales ya que  presentan forma de ser humano. Este nombre les fue dado por James M. Tour y Stephanie H. Chanteau en el artículo de investigación Synthesis of Anthropomorphic Molecules: The NanoPutians  que fue escrito en el 2003.

Los nanoputienses están compuestos por dos anillos de benceno conectados mediante dos átomos de carbono unidos por un enlace triple o por un grupo metileno que serviría para construir el cuerpo, cuatro cadenas acetilénicas con grupos alquilo en sus extremos proporcionan los brazos y las piernas. Su longitud es de unos 2 nanometros.

El nombre sistemático del nanoputiense es: 2-(4-{2-[3,5-bis(pent-1-in-1-il)fenil]etinil}-2,5-bis(3,3-dimetilbut-1-in-1-il)fenl)-1,3-dioxolano, aunque sus sintetizadores lo llamaron nanokid, para simplificarlo un poco.

¿Cómo consiguieron crear moléculas parecidas a nosotros?

Bien pues el primer nanokid (que después se usaría como precursor de otros) fue creado por síntesis separadas de las partes inferior y superior del cuerpo:

  • El tórax formado por 1,4-dibromobenceno es yodado para poder insertar los brazos, que consisten en 3.3-dimetilbutino:

FASE 1 buena

 

  • Le añadimos el cuello: añadimos un aldehído con un intercambio de Litio-halógeno y el uso de DMF para permitir el aldehído.
  • La cabeza se forma ciclando entre el grupo aldehído del cuello y un etanodiol (usamos ácido p-TsOH como catalizador).

De manera que la parte superior queda así:

 

primera mitad

 

Podemos hacer más reactiva esta parte sustituyendo el Br por un I.

 

Ya tenemos la mitad ahora vamos a sintetizar la parte inferior:

  1. Bromamos nitroanilina para transformarla en una sal de diazonio.
  2. Usamos la reacción de Sandmeyer para conseguir el dibromoiodobenceno.
  3. Añadimos el estómago: Se acopla el dibromoiodobenceno a TMSA con la catálisis mixta de Pd/Cu.
  4. Para añadir las piernas usamos 2 1-pentinos, y se desalila en metanol (pH alcalino).

La parte inferior queda así:

parte inferior

Ahora nos queda unir ambas partes, para crear a nuestro pequeño humano: Se unen usando un catalizador de Pd/ Cu ( PdCl(PPh3)2, CuI).

De manera que nos queda el siguiente nanokid:

nanokid

 

 

 

 

 

Pero los investigadores no lo dejaron aquí, decidieron darle amigos a este primer nanoputiense. Cambiando su cabeza  mediante raciación microondas para obtener nanoprofesionales como el nanoatleta, nanococinero, nanomonarca, nanotejano, nanoescolar, nanopastelero, nanobufón, nanoboinaverde. Que además podían variar sus posiciones para simular bailes o juegos, como el baloncesto usando nanotubos y fulerenos.

Tras estos dos ejemplos de científicos tanto divertidos como originales, no dejéis que nadie os vuelva a decir que la ciencia es aburrida o poco interesante. Y si estos dos ejemplos no os parecen suficientes, investigad un poco y encontraréis muchos más.

Desirée Otero Bértola

 

Soltero y entero… por culpa de la genética

Tantas parejitas alrededor, love is in the air… Si es usted soltero o soltera posiblemente se pregunte ¿y yo por qué no tengo pareja? Seguramente la culpa sea del resto de personas del mundo, o de la mala suerte… o de la genética.

Sí, de la genética he dicho; pero empecemos con la verdad, algunos podrán echar la culpa a sus genes de su soltería, mientras que otros más bien se la tendrán que echar a su actitud y encantos propios…

Si tiene pareja siga leyendo de todos modos, para poder poner una excusa cuando ya no la tenga (cosa que ojalá no pase nunca jamás) o simplemente para satisfacer la curiosidad.

Entonces, ¿a quién culpar exactamente? Pues a un solo gen, el gen HTR1A, que codifica al receptor 1A de la 5-hidroxitriptamina. ¿Mucha letra y nombre complejo? Vayamos por partes.

Si les digo 5-hidroxitriptamina no me extrañaría que se quedaran un poco en blanco. Ahora, si les digo serotonina, entonces sí ¿no?

serotonina
La molécula de serotonina

Hagamos un pequeño repaso por si acaso. La serotonina es un neurotransmisor, es decir, una biomolécula que transmite información de una neurona a otra con la que hace sinapsis.

Para que vean la importancia de esta (aparentemente) simple molécula mencionaremos algunos de sus efectos:

  • Regula nuestro apetito, estimulando la saciedad
  • Controla la temperatura corporal
  • Equilibra el deseo sexual
  • Está relacionada con muchos sentimientos como la angustia, el miedo y la agresividad, pero también el placer

Y a estos les suceden un larguísimo etc.

Los numerosos efectos fisiológicos de la serotonina se deben a que no son pocos los distintos tipos de receptores que tiene, cada uno de ellos con sus propios efectos sobre la célula y el organismo.

La serotonina se une a uno de sus receptores y su acción puede desarrollarse de dos maneras según su tipo: el receptor puede ser un canal iónico que se abre al unirse la serotonina (receptor ionotrópico) o puede ser un receptor acoplado a proteína G y activar mecanismos de transducción de señales, que a través de  metabolitos secundarios, alteran muchos procesos en la célula, dando lugar a la respuesta (receptor metabotrópico).

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La estructura de uno de los subtipos del receptor de serotonina, el 5-HT1B

Les dejo aquí un vídeo sobre cómo se libera la serotonina y otros efectos que provoca al unirse a distintos subtipos de receptor:

Ahora entramos al meollo del asunto, ¿qué tiene todo esto que ver con la soltería?

Pues verán, el gen que les mencionaba al principio tiene dos alelos distintos, es decir, dos variantes: el alelo G y el alelo C.

Según descubrieron los investigadores chinos Jinting Liu y Pingyuan Gong (y publicaron en este artículo), las personas que poseían el alelo G tenían una mayor probabilidad de estar solteros, y se encontraban menos cómodos en relaciones cercanas con otras personas, además de ser más propensos a sufrir enfermedades mentales como depresión o trastornos de personalidad  (una maravilla lo de tener el alelo G, vaya).

¿Y esto por qué? Pues porque el alelo G está relacionado con una mayor expresión del receptor HTR1A del que hablábamos.

¿Y qué hace este receptor? Pues según este estudio, y otros realizados en animales, cuando la serotonina se une a él, se inhiben comportamientos afiliativos, es decir, conductas sociales que nos llevan a buscar alianzas con otras personas (amistad, amor…) y a mantener dichas alianzas por lo que, básicamente, las personas con el alelo G, no solo tendrían más dificultad para encontrar pareja si no que una vez lo hicieran, tendrían más problemas para mantenerla.

No obstante, no se desanimen, porque como han visto, hablamos de propensión y probabilidad, en ningún caso una certeza, que nadie crea que por tener el alelo G va a estar solo toda la vida.

Y aunque así fuera, como tan a menudo se dice, mejor solo que mal acompañado.

Alba Machado López

QUÉ BUENOS SON LOS FEOS DE TUDELA

Los feos de Tudela son una variedad tradicional de tomate (Marmande) de esta ciudad de Navarra. Son unos tomates que saben  a tomate, como se empeña en recordarme mi abuelo, tienen olor a tomate, la carne jugosa de color rosado casi sin pepitas y piel tersa pero muy fina.

feo

¡Los tomates de ahora no saben a nada! Suele quejarse mi abuelo. Él ha conocido los tomates de huerto cultivados en el pueblo que tienen un sabor incomparable.

Se ha observado que los tomates cultivados en los últimos años son muy bonitos: redondeados, rojos y uniformes. Sin embargo su sabor ha disminuido notablemente.

Estas son las dos principales causas:

1- Las mutaciones seleccionadas en las nuevas cepas para mejorar su aspecto.

Los sabores del tomate se generan principalmente por un conjunto diverso de productos químicos incluyendo azúcares (glucosa y fructosa), ácidos (citrato, malato, y glutamato) y múltiples compuestos volátiles.

La industria intenta que las tomateras den más cantidad de tomates y que estos crezcan más rápido y de forma redondeada para conseguir muchos tomates de tamaño uniforme, pero inferior al tradicional. Pues, para crecer a mayor velocidad, gastan muchos de sus azúcares de reserva, lo que disminuye su dulzor.

Esta disminución de sabor también se ve afectada al retrasar la maduración para aumentar su duración en buen estado, o impidiendo la misma para sacar el producto a tiempo, porque altera el crecimiento normal del fruto. También por escoger las mutaciones que endurecen su piel para su mejor conservación.

 

2-La  pérdida de ciertos productos volátiles como el 2-metilbutanal,  3-metil-1-butanol y especialmente el geranial.

geranial

Los volátiles se perciben de dos maneras. Pueden ser olfateados a través de la nariz (olfato ortonasal) o tras ser masticados y tragados se perciben detrás del paladar (olfato retronasal).

El geranial es un monoterpenoide aldehído derivado del geraniol. Se encuentra en numerosas plantas. Es el isómero E del citral diferenciado por la posición del doble enlace.

 

En investigaciones recientes se ha visto que los compuestos volátiles influyen enormemente en la percepción del sabor de los alimentos y su falta puede llevar a un empeoramiento severo del mismo. Esto es muy importante en la industria, pues se podría mejorar el sabor de los alimentos sin aumentar su contenido en azúcares.

Esto se demostró mediante los experimentos de Harry J. Klee [1]:

  • Plantas transgénicas modificadas para no expresar el gen, 13-lipoxigenasa (LoxC). Esta enzima cataliza el primer paso en la vía metabólica que convierte 18: 2 y 18: 3 ácidos grasos volátiles a C6 (cis-3-hexenal, hexanal, cis-3-hexen-1-ol, alcohol de hexilo, y hexilacetato). Los frutos de estas plantas no varían sus azúcares, ácidos y compuestos volátiles. Aunque sabían diferente su sabor no era peor, lo que demostró que estos volátiles no eran relevantes.
  • Mutantes de tomate específicamente deficientes en la biosíntesis de carotenoides son deficientes en apocarotenoides volátiles, incluyendo el geranial, 6-metil-5-hepten-2-ona, y b-ionona. Sus frutos no variaban su contenido en azúcares, ácidos ni otros compuestos volátiles pero eran percibidos como menos dulces y gustaban menos, demostrando que son relevantes en el sabor del tomate.

Así, parece ser que mi abuelo tiene razón: los tomates del pueblo saben mejor.

[1] The Chemical Interactions Underlying Tomato Flavor Preferences Current Biology 22, 1035–1039, June 5, 2012 ª2012 Elsevier Ltd All rights reserved DOI 10.1016/j.cub.2012.04.016

Minerva Picón Ibáñez